sábado, 13 de noviembre de 2010

La basílica y la lira

A los nacidos en esta época decadente nos parece sufrir un exilio en el tiempo. Nuestra patria fue este suelo... pero en otra época. Nos vemos como los hebreos deportados en Babilonia.

Pero un hecho reciente me ha hecho reconciliarme con el tiempo en que vivimos: la consagración de la Basílica Expiatoria Nacional de la Sagrada Familia de Barcelona. Tal esplendor del arte sacro y de la liturgia parecía impropio de esta época. La cítara se ha descolgado del sauce, y en manos de un vate anónimo ha sacado de él todo el genio grandioso del Catolicismo. Ut lyra Christus.

martes, 12 de octubre de 2010

La tiara (I)

Hemos tenido noticia de una nueva muestra de la recuperación de la tiara en el escudo de armas del Papa actual. Un goteo que empezó al menos en 2008. De forma paulatina, el stemma timbrado de tiara ha ido apareciendo en diversos soportes: ornamentos litúrgicos, el remate de un trono, el dintel de una dependencia vaticana, la fachada de una iglesia de la Urbe... Como in crescendo. El domingo pasado, en el repostero que guarnecía la ventana desde donde el Papa dirigió el rezo del Ángelus.

La jota quiso cantar

La Pilarica en el Cielo
la jota quiso cantar.
De oírla, los angelitos
se pusieron a bailar.

sábado, 14 de agosto de 2010

Ad cælestia regna, ad ethéreum thálamum

Assumpta est María in cælum: Gaudent ángeli, laudantes benedícunt Dóminum. Gaudete et exultate omnes recti corde quia hodie María Virgo cælos ascéndit, et cum Christo régnat in ætérnum. Regina mundi hodie de saéculo néquam erípitur. María Virgo assumpta est ad ethéreum thálamum in quo Rex régum stellato sédet solio. Ecce completa sunt omnia quæ dicta sunt per ángelum de Vírgine María.

María Virgo, sémper lætare quæ meruisti Chrístum portare, qui et in Cælis te assúmpsit et super choros angelórum te glorificávit. Paradisi portæ per te nobis apertæ sunt, quas hodie gloriosa cum ángelis triumphas.

Quæ est ista quæ progréditur quasi aurora consurgens, pulchra ut luna, electa ut sol, terríbilis ut castrórum acies ordinata? Quæ est ista, quæ procéssit sicut sol, et formosa támquam Jerúsalem? Vidérunt éam filiæ Sion, et beátam dixérunt: Et regine laudavérunt éam. Et sicut dies verni circumdábant éam flores rosárum et lilia convállium.

Quæ est ista quæ ascéndit de deserto deliciis affluens innixa super Diléctum suum? Quæ est ista, quæ ascéndit per desértum sicut vírgula fumi ex aromátibus myrrhæ et thuris? Ista est speciosa inter filias Jerúsalem sicut vidistis éam plénam caritate et dilectione in cubílibus et in hortis aromátum. Ista est quæ vulnerávit cor Dilecti in uno oculórum suórum et in candore et humilitate sua.

Super salútem et ómnem pulchritúdinem electa es a Dómino María et Regina Cælorum vocari digna es. Exaltata es Sancta Dei Génitrix super choros angelórum ad cælestia regna. Virgo prudentíssima, quo progrederis quasi aurora valde rutílans? Esto nostri mémor, o Dómina. Filia Sion, tota formosa et suavis es: pulchra ut luna, electa ut sol. Cum ésset Rex in accúbitu suo, nardus tua dedit odórem súum. Pulchra es et decora filia Jerúsalem, collum tuum sicut turris ebúrnea, óculi tui columbárum et comae cápitis sicut púrpura Regis.

Speciosa facta es et suavis in deliciis virginitatis, sancta Dei Génitrix, sicut columbam ascendéntem désuper rivos aquárum, quam videntes filiæ Sion vernántem in flóribus rosárum et liliis convallium beatíssimam predicavérunt, et regine laudavérunt éam. Sicut cedrus exaltata es in Líbano, et sicut cypressus in monte Sion: Quasi palma exaltata es in Cades et quasi plantatio rosæ in Jericho: quasi myrrha electa das suavitátem odoris. Sicut cinnamómum et bálsamum aromatizas, cuius inæstimábilis ódor est nimis in vestimentis tuis.

Tota pulchra es amica mea et mácula non est in te, favus distíllans labia tua, mel et lac sub lingua tua, ódor ungüentórum tuórum super omnia arómata. Iam enim hiems tránsiit, ímber abiit et recéssit, flores apparuérunt, vineæ florentes odórem dedérunt. Comedi favum cum melle meo, bibi vínum meum cum lacte. Intra in céllam vináriam, et vexíllum méum super te sit cáritas.

Hortus conclusus es, María, hortus conclusus, fons signatus, fons hortórum, púteus aquárum vivéntium quæ flúunt ímpetu de Líbano. Surge propera amica mea et veni, columba mea, tabernáculum gloriæ, vásculum vitæ, témplum cæleste. Ut sicut per cóitum lábem non sensisti críminis, sic in sepulchro solutiónem córporis mínime patiaris. Veni de Líbano sponsa, veni, coronaberis. Veni in hórtum méum sóror mea, messui myrrham méam cum aromátibus meis. Veni electa mea, et pónam te in thrónum meum, quia concupívit Rex spéciem túam.

sábado, 5 de junio de 2010

El hacha de San Bonifacio

Hoy es San Bonifacio, Obispo y Mártir, monje inglés que evangelizó Alemania en la primera mitad del s. VIII. Cumplió esta vasta misión en estrecha sujeción a Roma. Fundó varios obispados y una constelación de monasterios con cabeza en Fulda. Me gusta verlo representado así: con el hacha, talando el roble idolátrico. La estampa recoge una escena repetida en varios lugares. Para desarraigar la idolatría, Bonifacio se iba derecho al árbol sagrado de cada tribu y lo talaba. La reacción de los paganos era variable. Pero con frecuencia quedaban consternados y él aprovechaba para hablarles del verdadero Dios encarnado, que murió por nosotros en el árbol de la Cruz. Por supuesto, San Bonifacio murió mártir a manos de unos frisones a los que intentaba convertir.

Así han sido los santos de todos los tiempos. ¿Y hoy? Hoy los buenos católicos, como siempre, son pocos. Pero también blanden el hacha y desafían al mundo derribando sus ídolos intocables.

jueves, 3 de junio de 2010

Algunas expectativas económicas muy corrientes y que no se van a cumplir

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-La revalorización del piso nos hará ricos.

-Los planes de pensiones son seguros.

-En la Seguridad Social tengo otra hucha.

-Las deudas las pagará la inflación. Con el paso del tiempo y a tipos bajos, los pagos de la hipoteca se harán muy llevaderos.

-Podremos seguir endeudándonos. Las cosas se compran a crédito. Sin necesidad de ahorrar, podremos pasar del pisito a un pisazo.

-Nunca me faltará el trabajo por mucho tiempo.

-En año y pico saldremos de la crisis.

-Mi sueldo no hará más que subir.

-No aumentará la presión fiscal. Si suben algo los impuestos será a cambio de más servicios públicos.

-El estado de bienestar corre con muchos gastos y riesgos. Sus coberturas son cada vez más amplias.

-Podré trabajar hasta una edad avanzada, si quiero. Y así ganar más durante más tiempo.

...

Me estoy acordando de algo que decía don Dalmacio Negro en aquellas clases magníficas. La situación económica que favorece las revoluciones no es la pobreza sino la decepción que sigue a una fase de exageradas expectativas, cuando éstas se ven defraudadas.

miércoles, 26 de mayo de 2010